Día 7: ¿Cómo hace uno?

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En Navidad es normal querer hacer regalos a los niños y esperar el momento en que con sorpresa abrirán sus regalos. Los tíos por lo general están para malcriar a los sobrinos, y las tías como yo para regañar con peor cara que los padres, castigar sin piedad y comprar chocolate. Sin embargo, en este país no se piensa en chucherías ni en juguetes, sino en prioridades, en sobrevivir.

En una de esas tiendas que está liquidándolo todo porque los dueños también se van del país, encontré cositas para niños. Poco, pues hasta el San Nicolás de la entrada comenzaba a dar señas de no poder más.

Entre lo que quedaba encontré un par de zapatos en casi doscientos mil bolívares (los más accesibles, prácticamente un salario mínimo), y mirando a una amiga y dije: “si esto cuesta un par de zapatos y el salario mínimo es prácticamente lo mismo, ¿cómo hace una persona para dar calzado a un hijo sin dejar de darle de comer?” Antes de la respuesta de mi amiga, la vendedora que estaba cerca escuchando intervino: “uno deja de comer para que el niño coma y deja de comprarse zapatos para no dejar de calzarlo. Yo tengo un niño de ocho años y me vengo a trabajar sin comer para que mi hijo coma. Como solamente una vez, cuando llego en la noche, pero así voy aguantando y mi hijo no pasa hambre. Además, tengo suerte, una mis compañeras está de reposo por maternidad y hoy nos pidió comida porque lleva tiempo pasando hambre, está débil y el bebé se le está enfermando también. Así que me puse de acuerdo con las demás para regalarle un paquete de harina y algo con qué rellenar la arepa, porque ayer comió una sola vez, por la noche, una arepa sin nada”.

¿Qué se le puede decir a una madre en esa situación? Y lo peor, ¿cómo ayudarla si la mayoría del país está igual o peor? Es terrible tener que escoger a quién ayudar, hacer un triaje en base a las posibilidades propias, la necesidad, la urgencia y la relación con los afectados. Es desgarrador ver a una mujer con notables signos de anemia diciendo que come una vez al día para que su hijo no pase hambre. Aquí no hay Navidad para nadie, y ahora entiendo al San Nicolás de la entrada, aunque no estoy segura de si está deprimido o se le cae la cara de vergüenza no poder cumplir su labor.

Foto:

Gaínza

Yedzenia Gainza

http://www.yedzeniagainza.com

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One thought on “Día 7: ¿Cómo hace uno?
  1. Gustavo León

    Esta parte es difícil, sin duda. Pero se ayuda a quienes se puede e intentas no sufrir por el resto. Si todos hacemos un poquito, llegaremos a la mayor cantidad de gente posible. Es indudable que habrá sufrimiento y que no todos serán atendidos. Pero aquí tendría que repetir que todo tiene su por qué y su para qué y que lo corresponde es hacer con desprendimiento, todo lo que individualmente uno pueda y ya.

    Uno debe ser capaz de descansar tranquilo cuando ha cumplido con su deber, no podemos pretender arreglar al país, solo debemos pretender colocar nuestro granito de arena para eso.

    ¿Fácil? Ni remotamente

     
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