Si Simón volviera a nacer…

Si Simón volviera a nacer como hace 230 años sería igual un “oligarca” de familia rica, sangre extranjera, piel blanca y profesor particular. Tendría el mismo sentido de la justicia que aprendió leyendo a Voltaire y a Rousseau, pero  igual habría una señora trabajando en su casa, limpiando y haciendo la comida para cuando volviera de cada batalla. Seguiría pensando que tenemos la obligación de ser libres e iguales, sin llegar al ridículo de llamar “afrodescendiente” al Negro Primero. Hablaría varios idiomas, y bien, no machucaos ni para mofarse, sino como parte de su riqueza intelectual. Seguiría luchando por convertir América en la Gran Colombia, no sin antes haber sacado del poder a cuanto traidor, corrupto, ladrón, maleducado, desagradecido e ignorante estuviera señalando, persiguiendo y matando de hambre a los ciudadanos que no estuvieran de acuerdo con ellos.

Simón sería (según el vocabulario chavista) un “pitiyankie” pues, un “majunche”, un “escuálido”… Simón sería objeto de persecución, crítica, difamación y trampas del gobierno actual. Simón sería interrumpido con cadenas nacionales, pero se las arreglaría para hacernos llegar sus mensajes a través de internet. Simón habría sido encarcelado con cualquier excusa; se le criticaría por tener familia en el extranjero o por viajar, aunque el dinero de esos viajes saliera de su bolsillo y no de las arcas del Estado.  Simón sería amenazado constantemente y se le haría el favor de arreglarle una celdita en cualquier cárcel del país a ver si con eso se calla la boca.  Como Simón no creía en ningún Dios, excepto el de sus padres, ninguna religión sería perseguida ni juzgada.

O a lo mejor no, a lo mejor Simón no sería tan pacífico y se rebelaría dando planazos a cuanto indecente osó profanar su tumba con la excusa de descubrir cualquier pendejada para seguir cambiando los libros de historia. A lo mejor desenvainaría su sable para poner en su sitio a cuanto ladrón vivo o muerto haya usado su nombre para hacer lo que nunca un bravo pueblo debió permitir. A lo mejor agarraría su caballo y lo pondría a mirar a donde le diera la gana después de haber pateado bastante cada Hummer en la que pasean los ministros del «poder popular». Simón agarraría por los testículos a cada militar venezolano que todavía los tenga para recordarles cual es su patria y a cual se deben, y sacaría a punta de machete a todos los intrusos que se mueven en las entrañas de nuestras instituciones.  Simón tendría al día su cédula de identidad y una partida de nacimiento bien grande que dijera que nació en Caracas.

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad no se rodearía de malandros, ni les tendería la mano, los encerraría a toditos en cárceles donde se jugaría fútbol con balones y no con cabezas de reclusos. Simón acabaría con ese rancherío que rodea Caracas, pero no a cambio de que le firmen la asistencia en una marcha ni que sean militantes de su partido. Simón se vestiría de todos los colores, no andaría ataviado de lujosas marcas mientras le dice al pueblo que el imperio o ser rico es malo. Simón sería lo suficientemente digno para aceptar una derrota sin trampear maquinitas ni esconder cuadernitos. Simón no permitiría que el Campo de Carabobo se convirtiera en un circo de mala muerte con prostitutas y todo…  Simón nos pondría a todos en los palitos, a los de dentro y a los de fuera.  Simón se comunicaría con su pueblo aunque fuera por cartas y de herencia nos dejaría sus enseñanzas, no su odio, su resentimiento, ni sus complejos, porque no los habría tenido; tampoco habría dejado cuentas millonarias en Suiza para parásitos que anduvieran por el mundo jactándose de ser sus hijos y poco más.

Si este 24 de julio Simón volviera a nacer, se moriría de nuevo, pero de tristeza, de decepción, de rabia al ver qué han hecho con su Caracas, qué han hecho con su Venezuela, qué han hecho con su ya no tan bravo pueblo que haciendo gala de su bondad se acostumbró a que lo sometan, se acostumbró a pensar en el puente, a hacer cola para comprar comida y a recibir limosnas porque le expropiaron su fortuna.  Si Simón volviera a nacer hoy no reconocería a esta Venezuela gobernada ilegítima y fraudulentamente, no reconocería los retazos que quedan de nuestra Constitución, y arrancaría de un tirón la fajita tricolor del brazo de los militares. Si Simón volviera a nacer se moriría de la vergüenza al ver que tanta ruina se ha hecho bajo su santo nombre, y que toda esta miseria y porquería se llama Revolución Bolivariana.

Querido Simón, mejor quédate allí donde estás, mejor sigue revolcándote en tu profanada tumba, mejor no abras los ojos para ver lo que nos están haciendo y nos estamos dejando…

Yedzenia Gainza

http://www.yedzeniagainza.com

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2 thoughts on “Si Simón volviera a nacer…
  1. samuel

    Cada vez que tengo el privilegio de leer lo que dices ( porque,sabes que te escucho ), hay ocasiones como esta en que se me pone la piel de gallina y se me hacen agua los ojos. Todo lo que has escrito por este medio despierta en mi una emociòn muy especial, por su puesto, por algo especial.Pero nunca había leido una reflexiòn tan elocuente en esta fecha patria. Serà porque justo, cuando hacemos memoria de lo que conmemoramos cada 24 de julio, nos sumimos en una tristeza inevitable con sòlo pensar en muchas de esas verdades que expresas. Pero mas triste aùn es, que fechas como esta pasan sin pena ni gloria hoy dia, porque la memoria de Simòn ha sido tergiversada de tal manera, que ya nos causa tedio escuchar su apellido por la misma razòn que nuestros símbolos «patrios» nos causan indiferencia por la saturaciòn y politizaciòn a los que han sido sometidos. La tristeza,se evidencia a diario cuando vemos nuestra bandera transformada al antojo de alguien, escuchamos nuestro Himno o el apellido de Simòn como simbolos emblemàticos de los protagonistas de la actual devastaciòn. Por ello no exageras en lo absoluto cuando expresas todo lo que de seguro ocurriría, si Simòn volviera a nacer. Acabo, dicièndote que esta publicaciòn, la catalogo de exímia por la realidad tan evidente que expresas en ella y la manera como hilvanas las ideas que cada venezolano consciente manifiesta, cada vez que siente su «ARRECHERA COTIDIANA». ¡Felicitaciones guapa!

     
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  2. Jill

    Mi estimada Yedzenia,
    He leido tu Blog por meses y lo comparto con mi flia y amigos por FB. Ojala lo pudiera publicar en los periodicos! Eres asombrosa, tienes una manera peculiar de describir situaciones y personas realmente excelente y en nuestro propio vocabulario. Me he reido, me he arrechado, he llorado y hasta he suspirado con lo q escribes. Me encanta leerte y no puedo dejar pasar otra oportunidad sin darte las gracias por compartir tus sentimientos y expresarlos con palabras que nos traspasan el corazon y a veces hasta nos llegan a la medula espinal. Muchas Gracias!

     
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