STOP Bullying Capriles!!!

 

Llevo días viendo por todas partes expresiones despectivas hacia la actitud pacífica de Henrique Capriles Radonsky, cómo se le compara con otros líderes (especialmente con Leopoldo López) y cómo se le está maltratando.

Debo decir sin desmerecer el sacrificio que está haciendo Leopoldo, que no estoy de acuerdo con los calificativos de cobarde o tonto (por ponerlo light) y hasta de “vendido” que se están vertiendo sobre Henrique, y les voy a decir los motivos.

Primero, qué pena con ese chamo. Si yo estuviera en su lugar y tuviera la misma fortaleza de espíritu, en algún momento de soledad al leer tanto sarcasmo e insulto me preguntaría quién me mandó a sacrificar mi tranquilidad, mi seguridad (y la de mi familia) quién me mandaría a tirar por el barranco de la ingratitud mi juventud, mis horas de angustia, mis callos en los pies, mi sudor, mi libertad, mi reputación y hasta el amor de mi vida. Me dolería el alma pensar que tanta “roncha” para moverme, para comer y para quitarle la venda de los ojos a una gran parte de los venezolanos al tiempo que me jugaba la vida no ha servido de nada porque al final la gente piensa lo que quiere pensar, hace lo que quiere hacer y pela el diente al que le dice lo que le gusta y/o lo que quiere escuchar.

Segundo, no nos caigamos a coba, muchos de los que andan despotricando en contra de Henrique Capriles fueron incapaces de levantar el trasero de su tumbona en la playa para ir a votar. Muchos de los que hoy creen que se puede salir de esto a punta de palo no iban a llevar sol a una marcha, y si acaso iban era para farandulear. Muchos de los que atacan el modo de actuar de Henrique creen en pajaritos preñaos, que este tipo se va a ir, que Diosdado se va a quedar tranquilito, y que todo el mundo va a respetar la Constitución que todos los días se pasan por el mismo sitio donde todos nos pasamos el papel higiénico.

Así que de pana ¿somos pendejos o comemos jabón?

Tercero, alguien se ha parado a pensar en el camión, mejor dicho, los camiones de bolas (lo siento, no hay mejor expresión) que hay que echarle para conseguir sacarle tantos votos al monstruo mediático que representaba el muerto intergaláctico? ¿Alguien se ha parado a pensar que un país donde se ha ido sembrando durante quince años odio, radicalismo y violencia no se necesitan “machos” sino muchos caminando en la misma dirección y al mismo paso? ¿Alguien se ha parado a pensar la fortaleza que hay que tener para no caer en el juego violento de los matones que públicamente dan órdenes o las esperan para exterminarnos de manera “fulminante”?

Voy a dejar de enumerar porque son tantas las cosas que me despisto.  Yo soy una a las que en algún momento se le han volado los tapones y ha pedido calle para protestar porque me enferma que en Europa la gente salga y no tenga que ver con que la temperatura esté por debajo del 0ºC mientras la media anual en cualquier rincón venezolano es de 25ºC.  Sí, leyeron bien, hasta para protestar nos beneficia nuestro calor tropical.  Yo soy una de las que ha pedido calle porque el hampa me deja sin amigos, mi mamá hace colas brutales para conseguir aceite, porque he ruleteado el carro por toda la ciudad buscando harina, porque mi sobrino no puede jugar pelota en su cuadra, porque amigos médicos intentan salvar vidas mientras un malandro les apunta con una 9mm.  También es cierto que mis ganas de calle, calle y calle saben que esto no es una mantequilla, que nosotros somos el pezón del que mama gran parte de la América Latina que de la forma más descarada mira para otro lado, o peor aún, apoya las masacres porque de eso dependen los regalitos de petrodólares (como si después de tanto robo quedara algo para regalar). Estos “señores” que ostentan en algunos casos y usurpan el poder en otros tienen de demócratas lo que yo tengo de astronauta.  Pero como nos lo dice Henrique con su voz cálida y sin insultos vamos y le caemos encima.

Soy una de las que ha reclamado esa pasividad que se ha apoderado de nosotros y ha permitido que poco a poco nos acostumbráramos a que se vaya la luz un día sí y otro también, a que todo lo que se compra esté a precio de dólar paralelo, a no comer pollo, encerrarnos cuando cae la luz del sol, pisar el acelerador en los semáforos en rojo y andar brincando de canal en canal para ver cuál nos “hace el favor” de decirnos la verdad de lo que está pasando. Pero no por eso me voy a caer a cuentos pensando que Capriles ha hecho o está haciendo mal, porque es mucho lo que ha conseguido con tan pocos medios a su disposición, y si eso todavía no lo hemos entendido, entonces creo que no somos merecedores de tanto esfuerzo y deberían tatuarnos bien grandote en la frente (allá en los países donde permiten tatuarse) la palabra MALAGRADECIDO.

No soy creyente, pero respeto la fe de Henrique tanto como la de mi mamá. Me desespera escucharle a muchos que tenemos que rezar, que una mano celestial nos va a ayudar, pero no por eso voy a descalificar a un hombre que no se ha echado a dormir con un rosario en la mano esperando que esa ayuda celestial llegue, porque más allá de su fe, Henrique le ha echado pichón (y aquí si cabe lo de pichón).

Que tenemos que mantenernos en la calle como es NUESTRO DERECHO protestando por la miseria, inseguridad, y la represión que nos azota, claro que sí. Que no podemos abandonar a nuestros estudiantes, por supuesto. Que debemos exigir responsabilidades por los grupos  que el régimen armó y de paso alaba públicamente, es nuestra obligación, pero no para hacerle a nuestros vecinos lo que no nos gusta que nos hagan, no para ponernos violentos. No podemos reclamar nuestros derechos ignorando los de los demás. No podemos caer en la trampa que nos tienden estos indecentes.

Dejemos ya de comparar a Henrique y Leopoldo, incluso a Ma.Corina. Creo que están haciendo las cosas a su manera, a veces se equivocan y se lo dicen igual que cuando uno de nuestros hermanos mete la pata y le decimos “pana, la estás poniendo”.  Los necesitamos, y los necesitamos unidos, nos necesitamos unidos por Venezuela, y ponernos «POPY» a estas alturas sólo va a agravar más las cosas tal y como hemos visto esta semana con este régimen con el que siempre se puede estar peor… Porque no me van a decir que lo que ha ocurrido les sorprende, y si así ha sido, no me entra en la cabeza el motivo de la sorpresa.

Entiendo que uno se cansa, que son muchos años, que la paciencia quiera dejar el pelero, pero no se les olvide que esta carrera no la va a ganar el que corra más rápido sino el que tenga resistencia para llegar a la meta. No es momento para dividir ni mucho menos de tirar la toalla.

Basta de agredir a Capriles porque nos está diciendo la verdad a la cara, porque no nos está vendiendo humo y sobre todo porque ese chamo lleva años enfrentándose a mano limpia contra el monstruo de las mil cabezas poniendo en juego muchísimo más de lo que la mayoría de nosotros hemos puesto. No seamos malagradecidos, y si lo somos, recojamos nuestras consignas, metámonos en nuestras casas, pongamos VTV, comamos menos, arrodillémonos y calémonos el gobierno que nos merecemos.

Yedzenia Gainza

http://www.yedzeniagainza.com

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One thought on “STOP Bullying Capriles!!!
  1. Fatima Franco

    Magnifico articulo me encanto porq realmente habla con la verdad ya que Henrique Capriles es digno de admiracion y respeto y de verdad debemos ser agradecidos

     
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