Los “otros” de Facebook

 

Cada uno maneja su vida como le parece. Algunos somos más celosos de nuestra privacidad que otros, y parece que las redes sociales han abierto una puerta difícil de cerrar.

¿Por qué permitir en el plano virtual lo que no se permite en el físico? Si alguien se para frente a la puerta de nuestra casa y nos dice: “Hola, quiero ser tu amigo” ¿Le decimos “Ok” y lo dejamos entrar, interactuar con nuestra familia y le contamos nuestra vida y milagros? ¡No! ¿Alguien sería capaz de meter en su casa a un desconocido, dejarlo solo para que se pasee en ella y meta la mano donde le apetezca? ¡No! ¿Entonces por qué hacerlo con nuestra casa virtual, por qué hacerlo con nuestro Facebook?

No voy a reavivar la polémica sobre el ciberacoso, creo que es suficiente con dejar claro que la ruptura de la barrera espacio-temporal no hace de internet el campo donde mediocres, envidiosos, psicópatas o asesinos en potencia puedan soltar todo su veneno diciendo y haciendo lo que les dé la gana. Lo que está contemplado como delito en el Código Penal de cualquier Estado debe extenderse a la red, punto.

Pero más allá de los enfermos online a quienes no hay mayor desprecio que no hacer aprecio, están las sorpresas de Facebook…

Será porque me paseo poco por allí, no soy demasiado curiosa en este aspecto, o porque la privacidad del millonario invento de Zuckerberg es tan cambiante como las opiniones de un adolescente.  Lo cierto es que hace una semana tropecé con una especie de “cajón de sastre”, una carpeta donde van a parar los mensajes que no provienen de mis amigos. Y a los amigos no los entrecomillo porque los que tengo son de verdad, personas de carne hueso que saben cómo huelo y hasta dónde soy capaz de arquear las cejas.

OTROS

El descubrimiento fue de lo más fascinante, más de un centenar de mensajes sin leer y obviamente sin responder desde el año 2008. De la basura me deshice en menos de 24 horas. El calendario de los conciertos que me perdí era mejor no leerlo. ¿Para qué podría servirme a estas alturas ver las giras 2008, 2009 y 2010 de Micah P. Hinson por España, Francia e Italia?

A lo que voy es que no todo es malo. En esa especie de ciberpurgatorio donde jugando al “juicio final” decidí quienes serían los condenados y quienes los salvos, más allá del basurero,  de las tonterías infantiles, de lo que no merece ni una palabra, y de conciertos a los que nunca fui, encontré un tesoro… Muchísimos mensajes de personas que se tomaron no sólo la molestia de leer este espacio, sino de buscarme y escribirme sus sentimientos sobre alguna frase que les conmovió  en un momento determinado. Personas que daban las gracias a alguien que lo único que intenta es expresar lo que sentimos muchos, alguien que cada vez más confirma que no está sola, que no estamos solos.

A todos los lectores –los de siempre y aquellos a los que acabo de terminar de responder– gracias, muchísimas gracias por cada uno de sus mensajes, por cada gesto de cariño, por estar allí del otro lado de la pantalla. Gracias incluso por las bendiciones –aunque no sea creyente– .  A todos ustedes los de las palabras que vale la pena leer y llevaban más de un año atrapados en el limbo de “otros mensajes” de Facebook, gracias y perdón por el retraso.

 

 

Yedzenia Gainza

http://www.yedzeniagainza.com

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