La vida que te mereces

Mujer, hoy cuando te quites la ropa y vayas a ducharte, detente un momento frente al espejo; mírate, mírate bien, suéltate el pelo, gírate y detalla tu espalda, baja por tus piernas, mírate los pies y camina con sus puntas… Sube la mirada, recorre tu cuerpo y detente en cada una de tus curvas, tócate el vientre, el ombligo, admira tu pecho, tus pecas, esos lunares que pocos saben cuántos son…

Siente tu pelo entre los dedos, sonríe, muérdete los labios como si saborearas una jugosísima fresa, mueve la nariz, arquea tus cejas como cuando algo te sorprende pero no terminas de creer que sea verdad…

Mírate bien, y gústate, fíjate en lo hermosa que eres, en la unicidad de tu cuerpo, siente el perfume de tu piel sudada…

Porque más allá del ancho de tus caderas, de la firmeza de tus piernas, la lozanía de tu piel, el color de tus pezones, la altura de tu pecho, las cicatrices de tus partos, las estrías de las dietas interminables, e incluso de ese punto donde la celulitis decidió instalarse para siempre, eres bella.

Juega con tu pelo, sedúcete a ti misma, disfruta de lo que ves, date cuenta de que lo tienes todo para comerte al mundo. Sonríe, aunque sea entre sollozos, sonríe, hoy es el último día que estarás en ese infierno, hoy te vas, te liberas de los gritos, de las humillaciones, de los golpes y los insultos.

Hoy se acaba, porque tu pelo es para acariciarlo no para tirar de él. Tus labios rotos deben estarlo de tanto besar. En tus ojos lo que mejor queda es la marca de las ojeras producto de una larga noche de pasión, no el recuerdo del puño de un animal.  Mírate en el espejo y date cuenta de que esos moretones sobran en tu vida, que tus lágrimas no tienen que ser de amargura, frustración ni de impotencia…

Hoy se acaba y NUNCA volverá a repetirse, porque NO es tu culpa, NO eres la causante, NO te arrepentirás, NO tienes que aguantarte, NO le debes nada, NO le tienes miedo, NO le crees más, y sobre todo, hoy se acaba porque has entendido que NO es amor.

Entra a la ducha, siente el agua recorrer tu maravilloso cuerpo, observa cómo tus dudas, tu paciencia, tu dolor y hasta tu perdón se van por el sumidero…  Siente cómo te llenas de vida por dentro y emanas esperanza con sólo parpadear. Tienes todo lo que necesitas, se acabó.

Hoy comienza tu nueva vida, esa que te demostrará que el amor es respeto, caricias, besos, susurros, admiración, libertad, muchas y maravillosas cosas que ahora podrás descubrir. Porque sin importar los años, los padres, los hijos, los nietos, el dinero, ni el qué dirán, aún estás a tiempo de vivir la vida que te mereces. ¡Vete y vívela!

Yedzenia Gainza

http://www.yedzeniagainza.com

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