De aquellos polvos vienen estos lodos

 

Anoche estaba pensando en qué iba a publicar antes de que se acabara la semana. Mientras escogía un tema supe que en Venezuela se iba a anunciar algo IMPORTANTE. Me acosté como a las dos de la mañana  y a cada rato revisaba a ver si se había dicho algo ya…  Me ilusiona pensar que Henrique Capriles tuvo piedad de sus compatriotas de este lado del charco y nos dejó dormir tranquilos sabiendo que a una hora normal tendríamos acceso a la esperada comunicación. Lo de dormir tranquilos tiene una doble lectura. La primera, esa sensación que nos permite conciliar el sueño a quienes tenemos la conciencia en paz, y la segunda, esa curiosidad digna de cualquier niño que se acuesta la Nochebuena deseando que amanezca y ya sea Navidad. Así dormí, con mi conciencia tranquila y esperando un regalito.

 Hoy tuve que contener las náuseas al oír a uno de los personajes más despreciables de mi país hablar de corrupción, fusiles, sangre, conspiración, corrupción, traiciones, revoluciones, dinero, corrupción, mentiras, chismes, fraude, corrupción, manipulación, miedo, basura, corrupción, más basura, más corrupción, y más basura como si se tratara de un juego de chapitas. ¿Se acuerdan cuando de pequeños en nuestras calles se jugaba béisbol con chapitas? Pues en Venezuela el gobierno de turno se revuelca en un chiquero con mucha más facilidad que hacer un hit con una chapita.

La confusión se apodera de algunos y la certeza nos sonríe a muchos otros,  los mismos que sabíamos desde hace tiempo lo que hoy salió de esa boca. No hubo sorpresa porque nada proveniente de este lodazal que lleva años acumulando estiércol puede sorprendernos excepto la ligereza con la que se habla de la vida de muchos venezolanos que parecen ser una personificación de «El Coco» digna de recibir plomazos por salir a la calle a cacerolear. Porque al gobierno no le gusta el ruido de las cacerolas, prefiere el de los fusiles disparando.

Por primera vez no me preocupaba la «providencial» intervención de una «cadena nacional» porque estaba segura de que a los involucrados les interesaba más que al mismo pueblo saber lo que se dice cuando dan la espalda. Los amigotes de toda la vida resulta que no son tan amigotes, lo que se catalogaba de inventos de un periodista resulta ser el chivatazo de uno de la casa, las denuncias de la oposición que se han descalificado por todos los medios resulta que tienen fundamento, el fraude electoral no sólo es posible sino mucho más que evidente. Las arcas venezolanas ya no aguantan más saqueos y los enchufados ya tienen asegurado el futuro propio, el de sus hijos, nietos, mujeres y barraganas.  Por primera vez escuchaba una confesión tan asquerosa como indignante, y por primera vez tenía la sensación de que POR FIN esos venezolanos que siguen creyendo en pajaritos preñados van a abrir los ojos y a entender que no podemos seguir viviendo bajo este régimen de hambre, inseguridad, represión, corrupción, hipocresía, ineficiencia e injusticia. El chavismo se hunde en su propias heces, pero da sus últimas patadas de ahogado tirando al ejército a la calle para que «controle» el hampa que ha propiciado con su discurso de odio, su pasividad y alcahuetería.

Después de casi doscientas mil muertes violentas en catorce años en los que los cuerpos de las morgues han sido catalogados de «sensación», después de continuar con el show cuando les ha parecido conveniente, después de  despreciar a unos muertos sobre otros porque parece que sólo los que llevan el 4F en el brazo tienen dolientes. Después de prostituir  a las Fuerzas Armadas, resulta que ahora el gobierno va a imponer la seguridad soltando a un gentío armado a la calle, ese mismo gentío que hace poco más de un mes disparaba indiscriminadamente con la certeza de no responder sobre sus actos y mucho menos sobre sus víctimas. Después de todo este berenjenal el gobierno militariza las calles, pero no se engañen, aquí la única seguridad que se protege es la del mismo gobierno para que siga generando miseria, corrupción, escoria.

Termino de escribir esto para irme a dormir con la esperanza de que el mundo nos haga caso, con la preocupación por las consecuencias de la confesión que ha puesto en jaque al gobierno ilegítimo que pinta las calles de un verde militar dispuesto a teñirse de sangre. Me voy a soñar con el fin de esta pesadilla, con la libertad y la unión de los venezolanos… Me voy a dormir con la conciencia tranquila, no como la de quienes han convertido sus polvos en lodo…

 

 

 

Yedzenia Gainza

http://www.yedzeniagainza.com

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